Mientras la mayoría de los jóvenes de 18 años recién comienza la universidad, Nathan Thomas ya se paraba frente a un aula para enseñar Ingeniería a estudiantes prácticamente de su misma edad. Su recorrido académico comenzó mucho antes de lo habitual y terminó por convertirlo en el profesor universitario varón más joven reconocido por Guinness World Records.
El estadounidense tenía 18 años y 346 días cuando comenzó a dictar clases en el Miami Dade College, en Florida. Fue el 21 de agosto de 2023 y la materia elegida no era sencilla: C para Ingenieros, un curso centrado en programación y herramientas informáticas aplicadas a la ingeniería.
De estudiante universitario a los 10 años
La relación de Thomas con la educación superior había comenzado ocho años antes. A los 10 ingresó al Miami Dade College mediante un programa que permite cursar estudios secundarios y universitarios de manera simultánea.
A los 14 obtuvo un título asociado y se trasladó a la Universidad Internacional de Florida (FIU). Allí completó una licenciatura en Ingeniería Eléctrica a los 16 años y fue reconocido como el alumno universitario sobresaliente de su especialidad. Luego continuó estudiando hasta obtener una maestría en la misma disciplina a los 18.
Sus principales intereses académicos están relacionados con la física aplicada, la inteligencia artificial, la programación de grandes volúmenes de datos y su visualización. Antes de convertirse en profesor, también había trabajado como asistente de aprendizaje en una asignatura de Economía para Ingeniería.
Enseñar a compañeros de la misma generación
Una de las particularidades de su historia es la escasa diferencia de edad con sus alumnos. Cuando entró por primera vez al aula como docente, algunos estudiantes eran mayores que él y otros apenas tenían unos meses menos.
Thomas explicó a Guinness que, una vez comenzada la clase, la edad perdía importancia porque todos compartían el mismo objetivo: aprender. En lugar de concentrarse en la diferencia generacional, procuró demostrar sus conocimientos y ayudar a quienes estuvieran dispuestos a trabajar.
La cercanía también podía jugar a su favor. Al pertenecer a la misma generación, comprendía mejor algunas dificultades de los estudiantes y podía establecer una comunicación más directa. Sin embargo, debía asumir la responsabilidad de organizar las clases, explicar contenidos complejos y evaluar a jóvenes que podían verlo inicialmente como un compañero.
Un récord que permaneció tres siglos
Con su ingreso a la docencia, Thomas superó una marca masculina que llevaba más de 300 años. El récord anterior pertenecía al matemático escocés Colin Maclaurin, quien se convirtió en profesor en 1717, cuando tenía 19 años.
Thomas también era 16 días menor que Alia Sabur, reconocida en 2008 como la profesora universitaria mujer más joven. Guinness mantiene registros separados por género, aunque ambos comenzaron sus carreras docentes antes de cumplir los 19.
Más allá del récord, el joven espera que su historia muestre que las capacidades académicas no dependen necesariamente de una edad determinada. Su caso es excepcional, pero también refleja que los recorridos educativos pueden avanzar a ritmos muy diferentes.